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La importancia de una buena atención al cliente

Consejo La importancia de una buena atención al cliente

Ofrecer una buena atención a nuestros clientes es fundamental para conseguir que aquellos que entran en nuestro local por primera vez se conviertan en nuestros embajadores y nos recomienden a su círculo más cercano.

 

Servicio y oferta

El servicio que ofrecemos en nuestro establecimiento es tan importante como nuestra oferta. De nada servirá que el cliente coma unos platos exquisitos si el trato que recibe no es cordial, ya que si no se siente cómodo no volverá a nuestro bar o restaurante. Es por este motivo que es imprescindible no descuidar el servicio. Todos nuestros comensales deben recibir una buena atención.

 

Consejos para una buena atención

Nuestros camareros deberían conocer al detalle nuestra carta y el producto que ofrecemos, puesto que de esta manera podrán realizar recomendaciones a los clientes y destacar la especialidad de la casa, algo que nos diferencia de la competencia.

Es importante que realicemos la venta sugestiva de una forma discreta para que pase de forma desapercibida la intención de vender ciertos platos. Aconsejar a aquellos clientes indecisos puede ser una oportunidad para ofrecer aquellos platos que nos interesa potenciar. También podemos ofrecer maridajes de aperitivos con vino o, incluso, cerveza para potenciar la venta de ciertos productos.

Conocer a nuestros clientes es imprescindible y para ello debemos hablar con ellos, lo que nos ayudará a conocer sus gustos y poder mantenerlos informados de nuestras novedades. La capacidad para escuchar es crucial en la hostelería y las opiniones de nuestros clientes son una herramienta poderosa para mejorar el servicio. Por eso hablar con ellos, preguntarles qué les ha parecido el servicio y conocer sus opiniones nos resultará muy útil.

 

Amabilidad y buen trato

Ser amable, educado y atender a nuestros clientes con una sonrisa propiciará un ambiente cómodo en el que nuestro comensal se sentirá como en casa y ello incrementará las posibilidades de que vuelva a visitar nuestro establecimiento.

Un camarero comunicativo, atento, que tome nota de los comentarios y que sepa escuchar es la clave para el éxito. Aunque esto no significa que debamos atosigar a nuestros comensales con sugerencias, pero sí que deberíamos intentar establecer una comunicación relajada en la que el cliente se sienta cómodo.

Es muy importante que, en las situaciones complicadas, como quejas o reclamaciones, nuestro personal sepa mantener la templanza y tenga capacidad de autocontrol, mostrándose dispuesto a solucionar la situación.

De esta forma, un trato personalizado y amable es fundamental para fidelizar a nuestros clientes y, como consecuencia, nos ayudará a aumentar ventas en nuestro establecimiento.